jueves, 10 de diciembre de 2009

Magnum en Bogotá

Magnum en Bogotá.

La mujer que observa atenta la cámara en el concesionario que exhibe una colección de autos antiguos y de colección, (¿una vendedora o una visitante?) dejó pasar la placa de un auto rojo que los lectores vemos en primer plano: AJI-007. Puede que ella, y el resto de visitantes, incluyendo los del desfile por la ciudad, se hayan concentrado más en el Ferrari rojo de Magnum, el detective de la serie norteamericana de los ochenta. El juego de letras y números podría llevarnos a una película de cine negro, AJI-007, de “picantes detectives criollos” de los años treinta. Pero la atracción de Magnum es más fuerte. La marca cinematográfica está dada por el artículo de Santiago la Rotta, que acompaña la foto. Allí se menciona un Jaguar, usado en el rodaje de la adaptación de “Crónica de una muerte anunciada”, y el auto de Magnum, un Ferrari rojo que marcó una época: los pre-históricos años ochenta.

¿Se acuerdan de Tom Selleck, el actor hiper-bronceado y de “pelo-en-pecho” de Magnum, y de la música de Magnum? La música, semi-funky y el viaje por helicóptero, típico de esos años (presagio de los nuevos-ricos brasileños y mexicanos) nos lleva de vuelta a los desenfrenadamente frívolos ochenta. Es cierto, hay que reconocer que Selleck le daba a la serie un aire altivo a lo 007, a lo James Bond “desempleado” (distante de las “osadías” de un MacGiver y del humor intrépido de un Murdock en “Profesión peligro”) que complacía al público. El Ferrari rojo de Magnum acapara nuestra atención, y nos oculta de paso algunas imágenes en off de la serie. ¿Recuerdan que Magnum era un veterano de Vietnam? ¿Se acuerdan que hablaba francés y vietnamita? ¿Y cómo enfrentaba Magnum lo que los psicólogos llaman “stress post-traumático”? A veces, cuando estaba de mal humor, matando a sangre fría a espías rusos o cuando estaba de buen humor, acariciando los perros doberman de su patrón, Robin Masters. (Además, la voz en off, del patrón de magnum, a quien nunca vimos en la serie, el escritor Robin Masters, ¿no es acaso la de Orson Welles?)

Magnum, esa serie semi policiaca, parece hoy de otro planeta si la comparamos con series de los últimos años, estilo “24”. Aunque nunca se sabe. ¿La mirada, entre ingenua y seductora de Selleck, hacia las mujeres y su Ferrari rojo, atraparía a pocos televidentes? A pesar de que los mismos que en los ochenta consumían series americanas de “acción” (a lo “Riptide” o “El auto fantástico”), se conforman ahora con un poco más “de realidad”, es decir con un poco de “reality”, los ochenta nunca terminan de decir su última palabra.

P.S. Los nostálgicos y los menores de veinte años, podrán reencontrarse con Magnum, en youtube, después de ver algunos anuncios del revolver magnum y de los calzoncillos del mismo nombre. ¿Podría a alguien sorprenderle que Selleck haga parte de la Asociación norteamericana del rifle?

(Foto de Oscar Pérez en El Espectador, publicada el 7 de diciembre)
http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso176288-una-historia-sobre-ruedas

No hay comentarios:

Publicar un comentario